La causa de la igualdad es demasiado seria para dejar que se convierta en un espectáculo patético como el de Femen
ESTAMOS volviendo atrás. Sólo así se explica que esas activistas presuntamente defensoras de los derechos de la mujer, agrupadas en un engendro llamado «Femen», sacralicen el aborto, utilicen como arma el desnudo y adopten un lenguaje corporal tan...
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