No rotundo de Francia a la posibilidad de que la nueva ley que regulará la convocatoria de consultas a partir de iniciativas populares permita cuestionar la unidad del país. La República no se toca, menos aún desde dentro y a través de votaciones populares. El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, lo tiene bastante claro: no. Sin más explicaciones, ni medias tintas...
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