EN estos días, la palabra «transparencia» está en todas las bocas, en el Parlamento, en todos los medios, en todas las tertulias. A tenor de cuántos nuevos casos de corrupción van desvelándose cada día, razones no faltan para que los ciudadanos, primero perplejos y luego estupefactos, acabemos escandalizados ante tanta desvergüenza. La transparencia aparece como...
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