El olfato de Berlusconi para los negocios, más que bueno ha sido insensible. Al exprimer ministro italiano nunca le ha importado el olor de las operaciones en las que se embarcaba para hacerse con el control de los medios de comunicación, consciente de su impagable valor como palanca de ascenso político. Por ello, no tuvo reparo en comprar jueces, como en el...
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