Las autoridades de Madrid van a examinar a los músicos callejeros. ¿No hay nada mejor que hacer?
Íbamos en el metro. Aún zumbaba el calor en Madrid. Viajábamos como salchichas enlatadas. Pero ya se sabe que toda situación mala es susceptible de empeorar. En la parada de Ventas subió al vagón un cuarentón fornido, armado con un altavoz portátil. Micro en mano,...
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