Castigados sin recreo, los profesores de Religión de los colegios andaluces no pueden salir al patio donde juegan y se oxigenan los niños en su tiempo libre, no vayan a contaminarlos. El sectarismo de la Junta de Andalucía parece no conocer límites y este episodio retrata la intolerancia del Ejecutivo social-comunista y el extraordinario rencor que guarda a todo...
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