Dos años después de que estallara la guerra civil en Siria, la ONU saca adelante una nueva resolución de compromiso, incapaz de satisfacer a nadie, pero tampoco incómoda para quienes, de forma más o menos velada, apoyan a uno u otro bando. Todos contentos. La ONU hace de nuevo gala de su histórica hipocresía, se pone de perfil y condena a rebeldes y oficialistas...
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