LA buena noticia es que ya sabemos con exactitud por qué el Rey tenía tal mal aspecto últimamente. Una certeza es siempre mejor que mil rumores y, en ese sentido, La Zarzuela ha dado una lección de transparencia que ya quisieran para sí los políticos. La mala noticia es que lo que aqueja al Rey es serio. Tal vez por estar rodeados de enfermedades, los «diez o...
Suscribete para leer la noticia completa:

