El proselitismo secesionista triunfa ante la atonía de un sistema político nacional que no le ha ofrecido resistencia
EL nacionalismo no es una ideología sino un sentimiento, y España ha perdido en Cataluña la batalla de los sentimientos por dos razones: porque no se puede luchar contra un mito y porque nadie lo ha intentado siquiera. La izquierda porque vive...
Suscribete para leer la noticia completa:

