Sobre el auto de la juez Alaya han opinado ya todos los colectivos posibles en esta España de vocación leguleya. Creo que queda este humilde columnista, y, como buen buscarruidos, hago caso de Cioran cuando subrayó la necesidad de dejarse devorar por la ballena si queríamos conocer el interior de los monstruos (creo que fue Cioran, pero igual era Tintín y estoy...
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