ESA cadena humana que une hoy Cataluña de punta a punta es su mejor símbolo: muy larga, pero muy delgada; muy vistosa, pero muy polémica; muy sentida, pero muy engañosa. Se trata de crear la imagen de un pueblo unido tras un sueño milenario, de mostrar al mundo, a España y a los propios catalanes la voluntad de Estado, cuando los Estados se funden en entidades...
Suscribete para leer la noticia completa:

