Ya que vivir mata, conviene que esa vida que nos va matando poco a poco sea lo más placentera posible
NUNCA me impresionaron demasiado las leyendas truculentas que las autoridades sanitarias obligaron a imprimir en las cajetillas de tabaco. «Fumar produce impotencia», se decía irrisoriamente en algunas; y cada vez que leía semejante memez, me acordaba de mis ancestros,...
Suscribete para leer la noticia completa:

