Hasta en las flores hay clases. Hay flores pobretonas, de las que nadie se ocupa, y otras ricas y poderosas, que parece que tuvieran hasta jefe de publicidad. Cada primavera de incienso y tambores, ¿quién le lleva la campaña al azahar de los naranjos? Y a las magnolias, ¿quién les asesora en su imagen desde antiguo, desde el «Ocnos» de Luis Cernuda? Del prestigio...
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