Al personaje público lo pierde en Twitter ese relámpago narcisista en que cree que su banal píopío es imprescindible
SOLÍA blasonar Dalí de que su fama de genio convertía en deslumbrante cualquier banalidad mientras que una idea brillante de un tipo corriente nunca dejaba de parecer vulgar. Lo cierto es que si bien un estúpido rara vez alumbra una agudeza, hasta...
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