Lo que más se evidencia es el rencor de la histérica acomplejada que intenta desencadenar la catarsis
Es una de las grandes obras de nuestra literatura y está plena de vigencia. Fue un éxito desde su publicación en 1966 -la obra y yo nacimos el mismo año- y su vigencia es hoy mayor que nunca. El diálogo-soliloquio de una histérica amargada con un muerto encerrado...
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