Antes que la economía es más importante, en mi opinión, nuestro rearme moral, público y privado. Vemos estos días leyes de transparencia, de racionalidad, renuncias a yates, etcétera, actos todos de moralidad pública que intentan ser ejemplarizantes. Pero no basta con actos de moralidad pública o política. La sociedad civil, esa que votó abrumadoramente al partido...
Suscribete para leer la noticia completa:

