Desde que la Universidad se ha convertido en una obligatoria prolongación de los estudios, (además de un respiro para las listas del paro), ha dejado de ser lo que debía ser: estudios superiores. Así, cuando a una persona se le exige un esfuerzo (un 6,5 tampoco es que sea un 9) para conseguir una beca pagada con el dinero de todos, en un país de subvencionados,...
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