CON el magistral, inspirado y veteranísimo Antonio Martín a la cabeza, mis amigos los autores y componentes del Carnaval de Cádiz me enseñaron una máxima imprescindible del Libro de Estilo de febrero: que para poder reírse de los demás hay que empezar por reírse de uno mismo. No sé si he llegado a ponerlo en práctica, pues verán que suelo reírme de mi tartamudez...
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