Es una lástima que toda la moderación y disposición al pacto le haya venido a Rodríguez Zapatero una vez que ya no está en la La Moncloa. Además de su nefasta última etapa –y los tres años en los que tardó en ver la gravedad de la crisis sin hacer una sola reforma–, su mandato se caracterizó por una estrategia frentista. Valgan como ejemplo la Ley de Memoria...
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