«Así me pagan todos estos años de servicio de representación a mi país»... Así reaccionó ayer el prestigioso cocinero barcelonés (dos estrellas Michelín) al precinto y embargo de la coctelería, la bodega y la mesa de cocina de su restaurante Gastro, ordenado por la Agencia Tributaria. Y se equivoca Arola, porque no es España quien tiene que pagar nada, sino él...
Suscribete para leer la noticia completa:

