La derogación del concierto vasco puede servir como arbitrismo de barra de bar, pero carece de encaje político viable
EL concierto económico-fiscal vasco y navarro es una anomalía constitucional propiciada en su momento por el miedo a ETA y por una ingenua tentación apaciguadora de los constituyentes. Pero su derogación resulta inviable porque, además de exigir...
Suscribete para leer la noticia completa:

