¿Qué sería del fútbol patrio sin sus correteos ratoniles? ¿De quién huirían nuestros defensas feminoides, ahora que los toros bravos están prohibidos?
ALLÁ en la noche de los tiempos, jugaba en el Atlético de Madrid un moro de Marruecos llamado Ben Barek que tenía intimidados a los adversarios, porque era como un toro bravo. Bastaba sacar al campo al moro Ben...
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