SER catalán es estupendo, pero trabajosísimo. Has de pasar el día sorteando obstáculos: los propios de la vida cotidiana y los que te ofrece el inquieto sino de la catalanidad. Qué somos, de dónde venimos, adónde vamos. El nacionalismo omnipresente ha ido diseñando día a día el perfil del catalán correcto, el decálogo ineludible de todo buen ciudadano, y ha establecido,...
Suscribete para leer la noticia completa:

