NO me extraña nada que los jueces se hayan enfadado con el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. Este ministro tiene esa especie de penetrante complejo de niño prodigio que, a partir de la pubertad comienza a llamarse soberbia y ya en la vida adulta adopta nombres aún menos piadosos. Por tiene don Alberto fama de convertir toda su incapacidad para formar...
Suscribete para leer la noticia completa:

