LA más honda y hermosa primavera de Sevilla quizá no sea la de naranjos en flor, capirotes por las calles, esquinas con tambores y cornetas, paseíllos en la plaza del Arenal, trajes de volantes y cascabeleo de los coches de caballos que nos meten el campo en la ciudad. Desde el Corpus a las Lágrimas de San Pedro gozamos una secreta segunda primavera con la verdad...
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