LA Catedral, el Alcázar, el Museo de Bellas Artes, son joyas que los sevillanos conocen desde niños, aunque algunos sólo por fuera, de paso o acompañando a un turista amigo. La Catedral es paso obligado para miles de nazarenos que la cruzan sin verla por causa del antifaz, el cirio o la insignia que exigen su atención. El costalero ni siquiera ve las baldosas...
Suscribete para leer la noticia completa:

