AÚN entra luz natural del atardecer madrileño por las claraboyas del Eurobuilding cuando el exdiputado popular pide un gin tonic (sin subvencionar) de Bombay Saphire. Por las escaleras del hotel sigue bajando una riada de gente –pura sociología del PP madrileño, ejecutivos de Chamartín y Majadahonda, señoras del barrio de Salamanca– que comenta en murmullos la...
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