En tiempo y forma, la renovación del Tribunal Constitucional cerrada ayer con el nombramiento de los nuevos magistrados devuelve a este órgano el rigor institucional que había perdido en los últimos años. Atascado por los rifirrafes políticos y escenario de los más sonados desplantes, el Constitucional merecía una buena dosis de cordura y, paradójicamente, de...
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