Nadie puede tomarse la venganza por su mano, dicen, mientras sueltan a terroristas y garantizan impunidad a corruptos
A Mari Carmen se le cruzó en el camino la parca un día de 1998, cuando un depredador sexual, vecino suyo, violó brutalmente a su hijita de trece años. El hombre amenazó a la niña con degollarla si se atrevía a denunciarle, a pesar de lo cual ella...
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