A la infame consigna: «Nosotras parimos, nosotras decidimos», las militantes del radicalismo feministoide se manifiestan a favor del derecho al aborto libre. Todo parece depender de la única y exclusiva voluntad de la mujer que se arroga el derecho sobre la vida o la muerte de un ser humano. Del padre no se hace la mínima mención. En ese debate su figura ha quedado...
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