El terrorismo islamista explota agravios imaginarios en provecho de un fanatismo desconectado de la realidad
EL último icono del siglo XXI es un musulmán negro de 28 años que sostiene dos cuchillos de cocina en una de sus manos ensangrentadas. Acaba de degollar a un soldado cristiano blanco en una ciudad multirracial de la vieja Europa. El cuerpo de su víctima...
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