Uno corre más de diez kilómetros y hace 800 abdominales. El otro camina en una cinta 45 minutos viendo la tele ¿Conclusiones?
ENTRE las muchas virtudes que adornan a Bernardino Lombao, el preparador físico de Aznar, no figura la de ser el hombre más reservado del mundo. El veterano entrenador, reconocible por su bigote espeso y su cinta en la frente a lo Mark...
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