El problema de los liderazgos autoritarios es que pasado un tiempo se acaban volviendo tóxicos para sus propias filas
A Aznar le sucede lo mismo que a Mourinho: ambos poseen personalidades divisorias que acaban causando tantos estragos entre sus partidarios como entre sus rivales. Es el problema de los liderazgos autoritarios, que sólo funcionan durante períodos...
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