ES septiembre de 1989. Jose llega a Madrid, procedente de Valladolid, con su esposa Ana y sus tres hijos; José María, Ana y el pequeño Alonso, de dos añitos. El bebé todavía toma papillas Puleva, una firma española saneada, a punto de formar parte del primer grupo alimentario español, con ventas de 360.000 millones de pesetas. Los dos hermanos del bebé, con nueve...
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