Se puso a prueba en las elecciones gallegas y salió escaldado. Pese al desgaste de los dos grandes partidos y la irrupción de alternativas políticas, la marginalidad en la que sigue instalada Sociedad Civil y Democracia, la fantasmagórica formación de Mario Conde, ha llevado al exbanquero a rendirse a la evidencia y dimitir como presidente. En su carta de despedida,...
Suscribete para leer la noticia completa:

