Hoy un liberal español sólo puede creer en la vieja escuela afrancesada que los pedagogos llamarían conservadora y los Colau llamarían fascista
TIRANDO de jerga de la Transición, la educación necesita una ruptura, no una reforma. Es sabido que Suárez trajo al final lo segundo habiendo promovido lo primero. Ojalá suceda igual con la cosa de Wert. Dicen los neolistos...
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