Dije aquí hace poco que, Instituto San Telmo aparte, en Sevilla no hay Escuelas de Negocios, sino Esquelas de Negocios, obituarios de las empresas que palman, gorigoris, como el presente, por comercios de toda la vida que pasaron a otra más duradera e imperecedera: la de los recuerdos de la Sevilla que se fue.
En Sevilla donde tanto se admira la lentitud de una...
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