POR una de esas paradojas que suscitan perplejidad, nos hemos encontrado con un Ayuntamiento alternativo al de la ruina y el despilfarro que parece haber encontrado la clave de la austeridad en la alergia a la letra impresa. Desde que tomó posesión, la actual corporación apenas ha dado a la imprenta los títulos con cuentagotas, en contraste con la línea intensiva...
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