SIENDO como es general el deseo de que las cosas cambien, y siendo como es la realidad tozuda y resistente al ánimo de los más optimistas, no alcanzo a entender la razón por la que gentes de fuste como Alberto Ruiz-Gallardón anuncian que ya hemos pasado lo peor. Lo dice, pero no lo explica; lo cuenta, pero sólo enuncia un deseo. Y en España realidad y deseos...
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