EL expresidente de Caja Madrid es mucho más que un mal gestor imputado por varios delitos cometidos presuntamente en el desempeño de sus funciones. Mucho más que un hombre de escasos escrúpulos, que no dudó en aumentarse el sueldo hasta cobrar dieciocho veces más de lo que percibía su predecesor en el cargo, hasta un total de doce millones y medio de euros sólo...
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