LOS efectos de la propaganda bélica son espectaculares en las sociedades democráticas. Las poblaciones que viven bajo regímenes totalitarios son descreídas. En las sociedades abiertas la credulidad ante las noticias, el impacto del horror ante el sufrimiento de unos o la conducta de otros, mueve conciencias y estados de opinión y ánimo. Y condiciona las conductas,...
Suscribete para leer la noticia completa:

