EN Sevilla, como en casi toda España, suelen llamar polígonos industriales a las antiguas parcelas agrícolas del alfoz donde el listillo especulador de turno compró varias hectáreas de secano, logró que las recalificaran (a veces por el procedimiento del por aquí te quiero ver con el unto sin sal), y pegó el pelotazo, vendiendo las fanegas a metro cuadrado para...
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