PARA llegar a comprender cómo esta glaciación económica ha sumergido a Europa en una tenebrosa era de austeridad y bíblicos sacrificios solo hay que rememorar, con todo el dolor de nuestras almas, a los desterrados del bienestar que buscan comida en los contenedores de basura o a esos atenienses que, derrumbados del pedestal de la clase media, han pasado el duro...
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