Cuando cesen el ruido izquierdón, el sonoro silencio de los muditos (calla, calla) y el cálculo de los guais, convendría establecer algunas premisas
DIRÍA que la política se está embruteciendo si no fuera porque lleva diez años embrutecida y porque ya no es política. Aquel hombre, Zapatero, la atontó. Se echó a la calle un día y no se detuvo hasta la Moncloa,...
Suscribete para leer la noticia completa:

