Aceptemos restricción, escasez, penuria… Siempre que, a cambio, se nos pague en dos amputaciones: corrupción y autonomías
CICERÓN da, en su De finibus, esta escueta síntesis del ideal de vida epicúreo: «a la supresión del dolor llamamos, en rigor, placer». La buena vida es la compleja administración de esas dos determinaciones —dolor y placer— que a todo hombre...
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