Landa tenía el poder de convocar en su mirada el registro exacto de la lealtad, la ira, la ternura y el sufrimiento
EN España ha habido y hay actores tan buenos como Alfredo Landa o aún mejores, pero ninguno ha logrado acuñar un género con su nombre. Lo paradójico es que el landismo era un fenómeno más bien cutre, de mensaje casposo y estética deplorable, al que...
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