DICEN que un niño alcanza el uso de razón al cumplir los siete años. En mi caso fue a los cinco y ello se debió al acontecimiento histórico que presencié, como quien dice, en primera fila de barreras: el 18 de julio de 1936. Más de una vez lo he contado por activa y por pasiva. Mi familia se había refugiado en Sevilla, primero en la Macarena, donde nos pilló...
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