No solo la plaza, no solo las calles vestidas, no solo todo el recorrido que trazará la procesión. Será el pueblo entero el que levante oraciones, cantos, vivas, las más variadas y aun particulares formas de expresión devota y de cariño a su patrona. Y quienes lleguen a verlo todo desde otros lugares, se asombrarán como quizá nunca se asombraron. Asistir en Almonte...
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