ESTE pasado miércoles, en una de sus modélicas crónicas desde París, Juan Pedro Quiñonero nos contaba que el presidente de la República Francesa, un señor de provincias con complejo de parisién, ha puesto en venta una parte de las botellas que se guardan en la bodega del Eliseo. Françoise Hollande, como buen socialdemócrata, quiere dar ejemplo de virtuosa austeridad...
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