TODAS las prospecciones demoscópicas revelan que los dos grandes partidos hacen aguas por doquier. Al partido gobernante lo erosionan los escándalos de corrupción, y más aún el incumplimiento de sus promesas electorales para afrontar la crisis económica (empezando por una bajada de los impuestos), que sucumben nonatas ante los mandatos de organismos supranacionales,...
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